'EL AMOR QUE PERMANECE' retrata con ternura y humor un año en la vida de una familia de cinco miembros, mientras los padres atraviesan su separación.
Muy alejada del gélido paisaje de su celebrada 'Godland', con el viaje de un sacerdote danés en la Islandia del siglo XIX, el cuarto largometraje de Hlynur Pálmason nos sitúa en el universo íntimo de una familia contemporánea.
A través de momentos tanto lúdicos como emotivos, el multidisciplinar cineasta islandés explora la esencia agridulce del amor que se desvanece y los recuerdos compartidos en medio del cambio de estaciones. |