A sus veinticuatro años, Kikuko Kimina está exhausta por la explotación laboral y por la sensación de haber perdido el rumbo de su vida. Una noche, tras enfrentarse a su jefe en el restaurante, conoce a Rita Tojima, la dueña de una pequeña floristería de barrio llamada Kawarazaki, y le ofrece un trabajo temporal. Así comienza para Kikuko un viaje inesperado.
En la tienda descubre el lenguaje secreto de las flores y las historias de quienes las compran: un niño que lleva un ramo a la tumba de su madre, un adolescente que quiere despedirse de su mejor amiga, un anciano que cada semana honra la memoria de su esposa... Cada encuentro se vincula a una flor que encarna emociones universales como la dignidad, la esperanza, el duelo, el amor o la gratitud.
Una novela entrañable y llena de pequeños milagros cotidianos que celebra la resiliencia, la bondad y la fuerza silenciosa de las flores… y de quienes las cuidan.
