La colaboración conecta de manera natural con la trayectoria de ambas formaciones. Casapalma , dúo cántabro formado por Irene Atienza y Yoel Molina, se ha consolidado como una de las propuestas más innovadoras de la música de raíz actual gracias a su trabajo de recuperación y resignificación de la canción montañesa. Tras el reconocimiento de su debut Montañesas (2023), seleccionado entre los mejores discos del año en listas especializadas nacionales e internacionales , el grupo profundiza en la experimentación rítmica y conceptual con JOTAS (2025), un laboratorio sonoro donde la tradición dialoga con las técnicas de producción contemporáneas.
Por su parte, El Nido ha construido un universo propio a partir de los sonidos y ritmos de la música tradicional de Castilla y León , reinterpretados desde una sensibilidad actual y vitalista. Su último trabajo, LA CONSTANCIA (2025), es una celebración de la verbena contemporánea, enraizada en jotas, agudillos y otros ritmos de baile tradicional, y cuenta con la producción de referentes como Diego Galaz y Hevi, además de colaboraciones destacadas de artistas como Rozalén , Rodrigo Cuevas o Neomak .