En ‘La revolución de las musas’ acompañamos a Clío (Violeta) musa de la historia y de la poesía épica, para revisitar la historia del arte occidental desde una mirada contemporánea, poniendo en relevancia el papel de las musas y cuestionando los abusos de poder que ejercieron sobre ellas los grandes artistas del pasado, siendo muchas de ellas trabajadoras sexuales.
Esta revolución llega a partir de la estrecha vinculación de la obra de aquellos a los que denominan genios como Picasso, un señor venido a más, Charles Baudelaire, un poeta victimista, o el excelentísimo Borghese, un cardenal con comportamientos cuestionables durante las misas, cuando fueron estas musas las que ejercían de verdaderas creadoras.
Les directores han querido plasmar y explorar la presencia de las trabajadoras sexuales en el papel de musas a través de la historia del arte y la falta de reconocimiento que estas han tenido, cediendo todo el protagonismo a los artistas.
En el arte, el artista es un símbolo, pero, si miramos atrás, allá donde habita el arte, están ellas: Las musas, las desnudas, las precarias.
Aquellas a las que todo el mundo consume sin hacerles ninguna mención o si habláramos en tiempos modernos: “sin etiquetarlas”.
Una propuesta fresca y original que comenzó como el reto de descubrir los nombres de las cinco mujeres del cuadro de Picasso, Las señoritas de Aviñón.
Grandes artistas del pasado son retratados en un contexto contemporáneo, con el fin de cuestionar sus prejuicios y señalar el abuso de poder que ejercieron sobre sus musas. Esta versión moderna de los artistas clásicos ilumina la persistencia de estos problemas en la actualidad, invitando a una revisión de las dinámicas de poder dentro del mundo del arte.
En ‘La revolución de las musas’ acompañamos a Clío (Violeta) musa de la historia y de la poesía épica, para revisitar la historia del arte occidental desde una mirada contemporánea, poniendo en relevancia el papel de las musas y cuestionando los abusos de poder que ejercieron sobre ellas los grandes artistas del pasado, siendo muchas de ellas trabajadoras sexuales.
Esta revolución llega a partir de la estrecha vinculación de la obra de aquellos a los que denominan genios como Picasso, un señor venido a más, Charles Baudelaire, un poeta victimista, o el excelentísimo Borghese, un cardenal con comportamientos cuestionables durante las misas, cuando fueron estas musas las que ejercían de verdaderas creadoras.
Les directores han querido plasmar y explorar la presencia de las trabajadoras sexuales en el papel de musas a través de la historia del arte y la falta de reconocimiento que estas han tenido, cediendo todo el protagonismo a los artistas.
En el arte, el artista es un símbolo, pero, si miramos atrás, allá donde habita el arte, están ellas: Las musas, las desnudas, las precarias.
Aquellas a las que todo el mundo consume sin hacerles ninguna mención o si habláramos en tiempos modernos: “sin etiquetarlas”.
Una propuesta fresca y original que comenzó como el reto de descubrir los nombres de las cinco mujeres del cuadro de Picasso, Las señoritas de Aviñón.
Grandes artistas del pasado son retratados en un contexto contemporáneo, con el fin de cuestionar sus prejuicios y señalar el abuso de poder que ejercieron sobre sus musas. Esta versión moderna de los artistas clásicos ilumina la persistencia de estos problemas en la actualidad, invitando a una revisión de las dinámicas de poder dentro del mundo del arte.
Veremos a Gonzalo Ramos como Charles Baudelaire, un poeta un poco tóxico que a través del victimismo pretende encandilar a la Musa. Nos daremos cuenta que todo son Red Flags. Una magnífica oportunidad de ver al actor de “Física o Química” en un papel que explora las contradicciones del proceso creativo y los demonios del artista.
Nos sorprenderá también Laura Corbacho, la actriz y Drag Queen española que hemos visto en “Paquita Salas” y “La veneno” se convierte en Lili Elbe, la pintora Danesa que fue una de las primeras personas en recibir cirugía de afirmación de género.