La alegría, impulso de la nueva temporada del Teatro del Barrio, con Pepe Viyuela, Las Niñas de Cádiz o Nerea Pérez de Las Heras

 Lo decía Novalis en un verso: “¿A dónde vamos? Siempre a casa”. A ese lugar donde nos sentimos parte de algo, donde nos expresamos sin cortapisas y donde compartimos una forma de estar en el mundo. La pasada temporada, fueron decenas de miles las personas que habitaron el Teatro del Barrio, que construyeron y se vincularon a este proyecto cultural y político que existe, desde hace ocho años, en el barrio de Lavapiés.  


 


Y eso que el teatro va un poco a contrapelo de muchas formas de cultura y ocio que son tendencia, sobre todo a raíz de los hábitos que nos dejó la pandemia: exige presencialidad, no se puede ver en cualquier parte ni en cualquier sitio. Eso lo hace especial, único, irrepetible. Y en el Teatro del Barrio, este lugar que tanta gente siente como su casa o uno de sus lugares de pertenencia, los proyectos que se comparten en escena tienen una intención activista, agitadora, guerrillera. Por eso, su intención está especialmente cerca de una asamblea participativa. Y para la temporada 2022/2023, que se estrenará a la vuelta del verano, se reivindica la alegría como base de esa visión del mundo.


 


Por todo esto, el lema de la programación que irá de septiembre de 2022 a enero de 2023 será Casa Alegría, y así se ha explicado hoy, en este escenario, en rueda de prensa para periodistas, socias de este teatro cooperativo, vecinas y público. La periodista Mafalda González se ha ocupado de presentar y moderar la charla, en la que han participado Ana Belén Santiago, Directora Artística del Teatro del Barrio, y algunas de las artistas que pasarán próximamente por esta cartelera: Alberto Berzal, Eva Redondo, Luis Bermejo, Pamela Palenciano, Pablo Rosal y Andrea Jiménez. Juntas, han dado la bienvenida al público a la Casa Alegría.


 


Una actitud para el cambio político


Así, la alegría atravesará los proyectos creativos que se escenifiquen en los próximos meses en el Teatro del Barrio no solo como contraste con la época pandémica que acabamos de transitar: será, además, un acto revolucionario y de resistencia. Porque cualquier cambio social nos necesita amantes de la vida. La alegría es un chute de energía para afrontar toda incertidumbre. Es diversión y una provocación frente a la solemnidad, el aburrimiento y el amarillismo que a menudo acompañan las reivindicaciones políticas. La alegría es contagiosa, por eso tiene tanto sentido en un proyecto colectivo. Permite disfrutar en común, inquietarse y aprender junto a otras personas, siempre con el convencimiento de que se puede salir adelante. Alegría es lo que queremos: no hay más que darse un paseo por nuestras redes sociales para ver los mundos tan estéticos y creativos que construimos y compartimos.


 


Y todo esto no es una novedad: ya decía Benedetti que “hay que defender la alegría como un derecho”. También Julio Cortázar, que afirmó que “es inconcebible una revolución que no tenga por fin la alegría, entendiendo por ella la supresión de todo lo que es dolor antes de la revolución, y de todo lo que nos humilla, nos explota, nos aliena, nos distancia, nos mutila”. O el Subcomandante Marcos, que explicó que, “como seres apasionados por la felicidad colectiva y combativos contra las estructuras desesperanzadoras, debemos revolucionar la cultura y construir colectivamente una subjetividad alegre”. Y más recientemente, lo ha dejado escrito el autor Manuel Vilas, en su libro Alegría: “Todo eso que amamos y perdimos, que amamos muchísimo, que amamos sin saber que un día nos sería hurtado, todo aquello que, tras su pérdida, no pudo destruirnos, y bien que insistió con fuerzas sobrenaturales y buscó nuestra ruina con crueldad y empeño, acaba, tarde o temprano, convertido en alegría”.


 


Reconstruir identidades


Uno de los cimientos sobre los que se construirá Casa Alegría partirá de revisar ciertas identidades a las que se ha dado forma, socialmente, con evidentes dosis de machismo, racismo o injusticia. En este lote de títulos se incluyen producciones propias del Teatro del Barrio, estrenadas ya la temporada pasada: No soy tu gitana, que ha creado e interpreta la activista gitana Silvia Agüero y dirige Nüll García, acompañada en el trabajo actoral por Pamela Palenciano. El trabajo deconstruye los estereotipos de las mujeres gitanas desde 1499 hasta hoy, pasando por La gitanilla o Carmen. Se podrá ver a lo largo de toda la temporada. También es producción del Barrio ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?, una parodia de talk show que demuestra que lo personal es político y revisa cómo han influido el contexto y las ideologías sociales en las vidas de la generación que ahora bordea los cuarenta años. Dirige esta obra Andrea Jiménez, partiendo de un texto de Olga Iglesias y Nerea Pérez de las Heras, que también son sus intérpretes. El montaje podrá verse en Teatro del Barrio a lo largo de toda la temporada.


 


Y el 3 y 4 de diciembre llegará a este teatro Metodologías carroñeras, una propuesta escénica que muestra sexualidades des-generadas en la práctica escénica contemporánea. Lo ha escrito Gena Baamonde (autora de Elisa y Marcela) con acompañamiento de Andrea Quintana. También va de identidad sexual va Vierdingo, una auténtica fiesta tragicómica que ha creado e interpreta Esteban Garrido, el cincuenta por ciento de Volante de la puebla, con proyecciones, música electrónica y colores. El título ganó el Premio Joven de Teatro de Molina de Segura y nos traslada a los tiempos en los que se podía salir de fiesta todo un fin de semana, para viajar a nuestras profundidades, a la aceptación personal, a la autoestima. Estará con nosotras el 25 y 26 de noviembre.


 


Y el recurrente asunto de la dictadura de la estética y la gordofobia se abordará en Lo único que verdaderamente quise toda la vida es ser delgada, un texto de Esther F. Carrodeguas (autora del exitazo Supernormales), que se representará del 26 de octubre al 6 de noviembre. También volverá Pamela Palenciano, que lleva nada menos que ocho años en cartel, con No solo duelen los golpes, un monólogo que aborda la violencia machista que nace en la adolescencia. Estará en cartel a lo largo de toda la temporada. En este marco temático, estarán también el colectivo Menudas pájaras y Pitu Aparicio con La Bollera Perfecta 2.0.


 


Memoria


Tener alegría está muy conectado con tener esperanza, y ésta se puede conquistar desde la memoria. Conocer el pasado permite diseñar un futuro que realmente pueda ilusionarnos. Y en esta línea se enmarcaría otra producción de Teatro del Barrio: Homenaje a Billy El Niño, un espectáculo que no es un musical ni una comedia, pero tiene algo de ambas cosas, y rinde tributo a las víctimas de las torturas sobre las que también se construyó la Transición, vinculadas al policía Antonio González Pacheco y a Martín Villa. La obra, con texto de Ruth Sánchez y Jessica Belda, dirección de Eva Redondo e interpretación de Jesús Barranco, Antonio Gómez y Jessica Belda, se representará a lo largo de toda la temporada.


 


También comparte la voluntad de hacer memoria ¡Ay, Carmela!, un texto mítico del teatro español, de Sanchis Sinisterra, que vela por el honor de los vencidos en la Guerra Española. Paula Iwasaki y Guillermo Serrano protagonizan este montaje que arrasó en taquilla en la temporada pasada, y dirige Yolanda Porras. Los sábados 3, 10 y 17 de septiembre, y el viernes 23 de septiembre, habrá otra oportunidad de ver esta versión, que satisface, y mucho, a su autor.


 


Y de los creadores de otro gran éxito de la temporada pasada, El pecado mortal de Madame Campoamor, los domingos 4, 11, 18 y 25 de septiembre se escenificará en el Teatro del Barrio Hemingway. Enviado especial, basado en las crónicas que escribió el escritor y periodista estadounidense desde el Hotel Florida, en el Madrid de la Guerra Española. Mario Hernández ha creado este texto a partir de escritos periodísticos de Ernest Hemingway, y además dirige al intérprete de la obra, José Fernández.


 


Por último, en Medium, Chile estalla en la distancia, cuatro actores reconstruyen el estallido social que tuvo lugar en octubre de 2019 en Chile, desafiando la deshumanización de los medios de comunicación. Un montaje de la compañía Teatro Apátrida con dirección de Omar Morán e interpretación de Gabriel Díaz, Andrea Paz, Daniela García y Gonzalo Dalgalarrando, que estará en la cartelera el viernes 28 de octubre y el sábado 29 de octubre, procedentes de Chile.


 


Humor


La alegría suele ir muy unida a la comedia, y ésta, a la reivindicación de la fragilidad. Cómicos serán varios de los montajes que recalen en la cartelera del Teatro del Barrio. Como El minuto del payaso, donde Luis Bermejo, un actor muy vinculado a esta casa, reivindica la risa a partir de los recuerdos que un payaso va enumerando en soledad, antes de empezar la función.


 


Otro habitual del Teatro del Barrio, Pepe Viyuela, trae también a su payaso a este escenario que fue el primero que lo acogió, cuando aún era la Sala Triángulo. Vuelven, así, las escenas de Viyuela con escaleras que se cierran sin control en Encerrona, un monólogo que protagoniza el artista y dirige Elena González, y está programado el lunes 19 y 26 de septiembre. Pon estas fechas de ejemplo, pero recordando que repertorio.


 


El tercer grande del humor al que se espera en Casa Alegría es Leo Bassi que llegará con Yo, Mussolini, que contiene su esencia bufonesca para reflexionar sobre la manipulación política y fascismo. Sus fechas de representación son del 16 al 20 de noviembre.


 


Y una de las joyas que nos dejó la pasada temporada, Peajes, que ha creado e interpreta Clara Ingold -cómica y presentadora de la Gala de los Premios Max 2022- con toques musicales y de clown, volverá a esta Casa Alegría el viernes 21 de octubre y el sábado 22 de octubre. Y hablando de Premios Max, la compañía Las Niñas de Cádiz traerán al Barrio El viento es salvaje, una divertidísima tragicomedia que recrea, de forma libérrima, dos de los personajes femeninos más apasionantes de la historia de la cultura universal: Fedra y Medea; la obra ganó el Premio MAX a Mejor Espectáculo revelación 2020.


 


También se repondrá Calma! Un viaje de la poética a la política de Guillem Albà, que estará en cartel del 23 al 27 de noviembre y ha estado premiado en los últimos Max.  La carga poética se mantendrá en los espectáculos inclasificables El alemán y El dios del pop, Diego Anido. En la primera, todo se desata a raíz de la caducidad de un yogur; estará en cartel el 16 y 17 de diciembre. El segundo une texto, danza, baile, música en directo (con extraños objetos), para dar vida a una biografía nacida de aparear la vida de una pseudo estrella de la música. Será los días 14 y 15 de diciembre.


 


Lenguaje poético y social


Varias propuestas analizarán, con poesía escénica, aspectos de nuestra realidad social. En Castroponce. Teoría y praxis para una vanguardia política, Pablo Rosal, autor y director del éxito Los que hablan (producción del Teatro del Barrio), se hibrida la performance, el payaso y la filosofía, para exponer los lugares comunes de Teatro y Política. Estará en cartel los domingos 11 y 25 de septiembre, y los domingos 9 y 23 de octubre, y está previsto que se reponga más adelante.


 


Los despiertos, con texto y dirección de José Troncoso e interpretación de Alberto Berzal, Israel Frías y Luis Rallo, es una tragicomedia que cuenta la historia de gente de barrio e invisible de las que le gustan a su autor y director: una especie de Esperando a Godot en el que tres barrenderos que trabajan de noche, y de cuya vida y reflexiones se desprenden pensamientos sobre la alienación laboral y hasta el sentido de nuestra vida. Estarán en cartel del 22 de septiembre al 9 de octubre.


 


El 9 de septiembre, el Teatro del Barrio repondrá otro hit de su temporada pasada, La vida es otra cosa, una obra crítica con el coste que tiene el capitalismo para la salud mental, y reivindica esas voces que calman, que arriman, que crean red. Se trata de una propuesta de Ruka Teatro cuyas intérpretes son Teresa Alonso, Julia Eme, Seli Ka y Julia Nicolau. En repertorio toda la temporada.


 


En Lunátika, que estará en cartel del 9 al 13 de noviembre, la Doctora Romualda Isabel Antón Pirulero, más conocida como Doctora Por Teléfono, imparte una conferencia sobre las estrategias de manipulación mental para demostrarnos que hacen con nosotros lo que les da la gana. Es una ficción basada en la realidad de Cristina Medina y Remedios Crespo con dirección de esta segunda e interpretación de la primera de ellas.


 


En el espectáculo unipersonal Indomable, Jorge Albuerne se pregunta por qué hemos perdido nuestra rabia y la capacidad de enfurecernos. Lo veremos el 7 y 8 de octubre. Por último, Yeses, el mítico grupo teatral que componen las reclusas del Centro Penitenciario de Alcalá – Meco, recala en el Teatro del Barrio con Descalzas, inspirado en Teresa de Jesús. Vendrán en octubre.


 


Además, los martes volverán las actividad es políticas, el activismo que otorga gran parte de su identidad al Teatro del Barrio, y se enmarcan en el paraguas de Re@cción vecinal. Este teatro también acogerá propuestas de los festivales Surge y Festival de Otoño, y recuperará, tras la pandemia y ya plenas de alegría, sus Noches de Swing, así como conciertos como el de Le Voyeur. Y de nuevo, volverá su programación familiar, con los espectáculos Aúpa Lére y Piccolino 2.


 


Y, como decía Krahe, no todo va a ser… exhibición. La nueva temporada continúa con su programa de Residencias Artísticas, con La gran Cacería, con Juan Mayorga, Sol Picó y Alberto San Juan; Caídos del cielo, reciente Premio Max de carácter Social capitaneado por Paloma Pedrero; entre otros proyectos. Y como casa que somos, pero no sólo de la alegría, continuamos con el ciclo Una y no más, comisariado por Teresa Rivera, y que invita a la reflexión activa sobre la preponderancia de estrenos de nuevas producciones en un sector que no trabaja el alargar la vida de los espectáculos.


 


Culminará nuestra propuesta artística, el programa de formación que lanzaremos en unos días, que hará saltar del escenario a la sala de trabajo y de ensayo a artistas como Andrea Jiménez, Pablo Rosal, Luis Bermejo, José Troncoso, Pamela Palenciano, Silvia Agüero… para compartir su conocimiento con las personas interesadas en lo teatral.


 


Lanzar una programación es tentar a la suerte, y la mayor alegría para un teatro es seducir al público. El Teatro del Barrio os da la bienvenida a Casa Alegría.