14 de OCTUBRE ESTRENO de QUESO DE CABRA Y TÉ CON SAL


 En una provincia en medio de la estepa mongola, Amra, de 11 años, vive una vida nómada tradicional con su madre Zaya, su padre Erdene y su hermana pequeña Altaa. Mientras Zaya cuida del rebaño, Erdene trabaja como mecánico y vende el queso casero de Zaya en el mercado local. Su pacífica rutina se ve amenazada por la invasión de empresas mineras internacionales, que excavan en busca de oro y devastan el hábitat natural. Erdene es el líder de los últimos nómadas que se oponen a ellas, y trata de unirse y convencer a sus compañeros de que no acepten las indemnizaciones que las empresas han ofrecido.


UNA HISTORIA DE MONGOLIA

Queso de cabra y té con sal es una película basada en una realidad actual de la propia Mongolia donde los nómadas campesinos ven como cada día su libertad es recortada por el avance y la explotación de las tierras por parte de las multinacionales mineras. Queremos que la película funcione como herramienta de concienciación; por ese motivo os presentamos los siguientes hechos:

- En Mongolia hay recursos minerales sin explotar por valor de 1 a 3 billones de dólares estadounidenses.
 
- El 3,7% de los mongoles trabajan en la minería. La minería se practica en las 21 provincias, incluida la región de la capital.
 
- El 4,8%, es decir, 74.579 kilómetros cuadrados (una superficie mayor que la del Estado Libre de Baviera) de todo el país está en manos de las empresas mineras. (Estas cifras sólo incluyen las minas legales).
 
- El 30% del PIB de Mongolia procede del sector minero. Y la tendencia va en aumento. La dependencia de Mongolia de las grandes minas, en gran parte en manos extranjeras y cofinanciadas por el Banco Europeo de Desarrollo Regional, es inmensa.
 
- Numerosos políticos mongoles y jefes de empresas mineras también han aparecido en ese sentido en los Papeles de Panamá que se publicaron en 2016.