Miguel Rellán dirige a Amparo Pamplona e Isabel Serrano en Contarlo para no olvidar, una conversación escénica sobre periodismo

 


El 30 de septiembre se estrena en el Teatro del Barrio Contarlo para no olvidar, una producción del propio teatro que ha creado y dirige Miguel Rellán, y en el que las actrices Amparo Pamplona e Isabel Serrano encarnan a las reporteras Maruja Torres y Mónica G. Prieto.


 


La obra recrea una conversación que las periodistas mantuvieron realmente, y en la que abordaron la situación actual del Periodismo, 


recordaron sus primeras crónicas, analizaron el mundo árabe, hablaron de los cambios que se producen en la prensa a golpe de clickbate, del machismo en las redacciones, de familia y de la impotencia que produce ver cómo los discursos oficiales ahoga la voz de las víctimas de la intrahistoria.


 


La conversación la publicó la Revista 5W en 2017, y ahora llega a este nuevo escenario, el de Teatro del Barrio, para mantenerse en cartel hasta el 24 de octubre.


Un día, Maruja Torres y Mónica G. Prieto empezaron a hablar de todo lo que las une: las dos son periodistas, aunque de distintas generaciones (Maruja nació en 1943, en Barcelona, y Mónica en 1974, en Badajoz), y trotamundos -o trota submundos-, ambas están especializadas en información internacional y corresponsalía de guerra, una de las variantes más extremas del Periodismo, donde el jefe queda lejos y en la que hay que saber hablar de todo, porque el trabajo no es temático sino geográfico. Maruja, ganadora de los premios Planeta y Nadal, ha sido nuestros ojos en Libia, Panamá y Palestina, en momentos en los que estas zonas se desangraban en conflictos. Mónica ha sido corresponsal en Moscú, Roma o Jerusalén, y escrito ríos de tinta sobre las invasiones de Afganistán e Irak o las revoluciones de la Primavera Árabe, entre otros episodios de nuestra historia reciente, que vivió in situ.


 


En su conversación, Mónica define a Maruja como un ejemplo de mujer transgresora y profesional libre, alejada de todo convencionalismo en un mundo dominado por los hombres. Maruja dice que Mónica tiene la esencia de la reportera que ella misma querría haber sido, especializada en conflictos internacionales, lo que le ha permitido observar de cerca cómo se desarrolla la Historia. Ambas recuerdan sus primeras crónicas, analizan el mundo árabe con perspectiva histórica, hablan de los cambios que se producen en la prensa a golpe de clickbate, de si la de corresponsal es una profesión en peligro de extinción, del machismo en las redacciones, la impotencia ante un mundo injusto, la religión como salida cuando te lo niegan todo, la estigmatización de la mujer y de familia. 


 


En 2017, la Revista 5W trasplantó la charla a papel, y la publicó en su colección Voces de libros - diálogo. El actor y director Miguel Rellán leyó el texto durante un trayecto de metro, y quedó tan fascinado como cubierto de dudas: ¿somos personas informadas o entretenidas?¿Tener información es tener conocimiento? En el negocio de la información, ¿mandan las empresas? ¿Quién decide lo que se cuenta de entre todo lo que ocurre en el mundo? ¿Sirve de algo transmitir las atrocidades de una guerra? ¿Es equivocado el concepto de medio de masas? ¿Es el Estado Islámico parte del espectáculo informativo? ¿Cómo debemos representar a las víctimas?


 


Y ahora, con las actrices Amparo Pamplona e Isabel Serrano y la producción del Teatro del Barrio, crea y dirige una puesta en escena, Contarlo para no olvidar, que lleva a un nuevo escenario, el teatral, este viaje por el mundo y nuestra forma de verlo que guían las voces críticas y honestas de Maruja y Mónica. La pieza estará en cartel del Teatro del Barrio del 30 de septiembre al 24 de octubre, y con ella, este teatro icónico de Lavapiés refuerza y visibiliza su intención de ser, también, una sala de repertorio: por un lado, contribuyendo a la sostenibilidad de los proyectos artísticos de las creadoras, produciendo piezas como Los que hablan o Feminismo para torpes, ya estrenadas y en gira, o Contarlo para no olvidar y Homenaje a Billy El Niño, que se esperan esta temporada 2021/2022 y tienen que ver con voces de la intrahistoria que quedaron sepultadas por las narraciones oficiales; por otro, creando una constelación de habitantes habituales del teatro, artistas en repertorio como Alberto San Juan, Los Torreznos, Pamela Palenciano, el Colectivo Más que Palabras, Patricia Sornosa, Silvia Albert Sopale, Pepe Viyuela y Amás Escena.   


 


Sobre Miguel Rellán   


Componente durante cuatro años (1965-69) del Teatro Universitario de Sevilla, en 1970 fundó, junto con otros actores y directores, el grupo Esperpento Teatro Independiente, y al que se mantuvo vinculado durante varios años, en una veintena de montajes. A partir de 1974, ya en Madrid, interviene en montajes teatrales, programas dramáticos y series filmadas para televisión y producciones cinematográficas. Entre sus películas destacadas, El Bosque Animado (1987), Amanece que no es poco (1989), El crack (1981), Días de cine (David Serrano) o A cambio de nada (2015). Entre sus obras de teatro, Novecento (2014), Jugadores (2014) o Luces de Bohemia (2012). Ha ganado un Goya y, en distintas ediciones, Fotogramas de Plata y galardones de la Unión de Actrices y Actores.


  


Sobre Amparo Pamplona


Comenzó a trabajar en televisión, en Estudio 1 y distintos programas dramáticos. En teatro comenzó de la mano de José Tamayo con la obra Divinas palabras. Cuando nacieron sus dos hijas, pasó varios años dedicada a la interpretación de doblaje. El año 94 la devolvió a los escenarios, y desde entonces ha interpretado, en teatro, Sócrates (2014) o La cabra o ¿quién es Sylvia? (2007).  


 


Sobre Isabel Serrano


Comenzó como bailarina de revista en el Teatro Chino de Manolita Chen, en el año 1986, y continuó en el programa catapulta Un, Dos, Tres responda otra vez y de ahí pasa a la televisión con el papel protagonista en la serie Brigada Central. Ha trabajado en teatro con directores e intérpretes aclamados internacionalmente como John Malkovich, Omar Grasso, Daniel Börh o Gerardo Malla. En cine ha actuado a las órdenes de Mario Camus, José Luis Cuerda o Fernando Colomo. En 2008 da el salto a Londres, donde vive y se forma en la escuela The Actors Center of London, y en 2012 traslada su carrera a los Estados Unidos, donde reside durante casi una década y trabaja con reconocidos directores como Boby Moresco o Tim Robbins.